"Autoridad, autoestima y motivación escolar"
Conferencia APA del Liceo Francés de Málaga
09 11 2011
1. Desmotivación escolar
Hablamos de desmotivación escolar cuando los resultados de los niños no reflejan sus capacidades, es decir, cuando “bloqueos” se interponen entre su potencial y su acción.
Existen distintos factores de desmotivación escolar:
- - Falta de objetivo y visión
- - Ansiedad
- - Gestión errónea del tiempo
- - Intolerancia a la frustración
- - Falta de responsabilidad
- - Impulsividad
- - Desvalorización
Todos tienen un punto común: radican en la percepción que el niño tiene de si mismo y de sus capacidades, independientemente de su verdadero potencial.
Frente a una realidad que no resulta conforme con la imagen que el niño quisiera tener y dar de si mismo, se “cuenta” inconscientemente una historia para justificar, a sus ojos, esta diferencia. Juega entonces un papel que actúa como una máscara para protegerse.
El niño se siente protegido detrás de esta máscara. Pero a la vez, le impide enfrentarse a la realidad y buscar soluciones para mejorarla.
Nuestro objetivo es entender cómo ayudar a nuestros hijos a aceptar la realidad, más allá de la máscara, para que puedan darle cara y manejarla de otra forma.
2. Autoestima
Se puede definir la autoestima como la imagen que uno tiene de si mismo, la cual depende de las experiencias de vida, de la educación, de las creencias y valores, etc.
Esta imagen condiciona :
- - La forma en la que me percibo, a mí y a los demás, en una determinada situación (pensamientos)
- - Lo que siento físicamente frente a esta situación (emociones)
- - La forma en la que voy a reaccionar en la situación (comportamiento)
«No vemos las cosas tales como son sino tales como somos. ”
Talmud
Cuando el niño tiene una buena imagen de si mismo, se percibe de forma positiva, siente fuerza y energía para enfrentarse a la situación y actúa desde la perspectiva del éxito.
Al revés, cuando el niño tiene una imagen negativa de si mismo, se percibe como incapaz, se siente ansioso, nervioso, y actúa desde la perspectiva del fracaso.
Los niños dependen mucho de la mirada y del juicio de los padres y adultos que lo rodean. Cuanto más nos centramos en su problema, más reforzamos sus mecanismos de defensa (máscara).
Nuestro hijo es mucho más que “sus dificultades”. Si ampliamos nuestra visión y valoramos todos los aspectos de su persona, le ayudamos a reforzar su autoestima y a aceptarse a si mismo.
¿Qué hacer?
- - Valorizar lo que hace bien, incluso cuando nos parece “normal”
- - Ayudarle a diferenciar un comportamiento inadecuado de su persona
- - Valorar los esfuerzos tanto como los resultados
- - Recordarle situaciones similares en las que ha tenido éxito.
- - Ayudarle a aprender de sus errores
- - Animarle a la acción, definiendo objetivos a su alcance para que pueda acumular experiencias positivas.
¿Cómo hacerlo?
Hacerle preguntas para ayudarle a encontrar sus propias respuestas:
- - Ayudarle a identificar sus objetivos frente a la situación
- - Ayudarle a analizar sus reacciones y las consecuencias que conllevan
- - Ayudarle a buscar opciones alternativas para llegar a sus metas
3. Definir el marco
Reforzar la autoestima del niño es importante pero no es suficiente. También necesita moverse en un marco (reglas, normas, límites) bien delimitado.
El marco le ofrece al niño la seguridad para moverse y arriesgarse en la vida con una visión clara de los límites que le protegen (aunque esté en contra de estos límites).
El marco también ayuda al niño a reforzar su tolerancia a la frustración: aprender a no tener ya, en el mismo momento, todo lo que quiere.
Las reglas de vida dentro de la familia sirven también para marcar una cierta rutina que ayuda a los niños a planificar y gestionar su tiempo.
Y, cómo dice el juez de menores Emilio Catalayud Perez: “Si soy el amigo de mi hijo, se convierte en huérfano”.
¿Qué hacer y cómo hacerlo?
Para que las reglas estén aplicadas es importante que:
- El niño participe en su definición y en las consecuencias que resulten de no cumplirlas.
- Definir las consecuencias:
o en relación con lo que ha ocurrido
o limitadas en el tiempo
o que podemos, nosotros padres, respetar
- Escribir estas normas y consecuencias para evitar malentendidos en el futuro.
En conclusión, aceptar a su hijo en su globalidad para que pueda él mismo aceptar su realidad y animarle en la busca de soluciones alternativas que refuercen su sentimiento de control y de responsabilidad.
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